5 sencillos apuntes para crear un plan de comunicación | Luis Miguel Díaz-Meco Orizo

5 sencillos apuntes para crear un plan de comunicación

Imagina que te encargan un plan de comunicación para una empresa. No tienes muchos recursos pero tampoco te van a pedir resultados mañana.

¿Qué aspectos incluir para sentar unas buenas bases que permitan a la comunicación lograr un papel protagonista?

¿Qué hacer y en qué orden para ir sumando pequeños logros, e ir avanzando en la dirección correcta?

1. El aspecto básico, el más importante y del que depende el éxito posterior del plan es el compromiso de la dirección. Si cuentas con él, el camino -aun con dificultades- será mucho más sencillo. Sin él, tu primer trabajo es ganarte ese compromiso, ese apoyo.

2. Supongamos que ya lo tenemos. Apuesta por conocer, estimular y mejorar la comunicación interna (sí, has leído bien, la comunicación interna). Olvídate de grandes campañas hacia el exterior, de momento, e implica a los empleados en un esfuerzo y filosofía comunes, desde la dirección al recién llegado, pasando por los mandos intermedios.

3. A continuación, completa tu plan de comunicación con una estrategia hacia el exterior que incluya en un lugar destacado el entorno digital. Aprovecha todo lo que se haya hecho en comunicación externa pero adáptalo a los nuevos tiempos:

  • Crea una sala de prensa 2.0, para que medios, periodistas y resto de públicos interesados en tu empresa puedan acceder como si se tratara de un autoservicio a todo tipo de materiales (vídeos, audios, informaciones, infografías…).
  • Aprovecha el potencial de las redes sociales con una presencia que responda a los objetivos que te hayas trazado y que estén en consonancia con el resto del plan.

4. Favorece el diálogo con todos tus públicos. Crea canales para que cada uno de ellos se sienta escuchado, atendido y, en lo posible, mimado.

La comunicación con los medios tradicionales u online, la atención al cliente o el contacto diario con los empleados disponen actualmente de muchas y buenas herramientas. La actitud y el compromiso por hacerla posible, sin embargo, no suelen ser tan abundantes.

5. Conforme avances en tu plan, y aunque no lo hayas desarrollado completamente, comienza a medir. A ver qué funciona y qué no tanto. Prueba, comprueba y corrige. La comunicación es un ser vivo, lo que nació como una buena idea puede resultar no serlo tanto. Si nos hemos equivocado o las cosas no han salido como pensábamos, es importante detectarlo pronto y variar el camino.

Con humildad, dedicación y una pizca de suerte, la comunicación puede, de este modo, convertirse en un excelente recurso para la empresa, que podrá mejorar sus resultados, imagen y reconocimiento… tanto externos como internos.

Fuente de la imagen: Freedigitalphotos

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